CAPÍTULO 68: SECRETOS QUE HIEREN
Maddison
Me duele la cabeza solo de pensar que estuve a un paso de morir atropellada, pero me consuela saber que Derek está aquí, aunque no debería serlo, no debería ser así y no se suponía que él estuviese ahí.
Está sentado a un lado de la cama, mirándome con esos ojos que siempre me hicieron sentir que estaba segura, aunque nunca lo estuviera de verdad.
—Maddison —susurra mi nombre como si fuera un secreto, como si fuera una oración que no sabe rezar.
Me incor