CAPÍTULO 133: EL QUIEBRE
Maddison
No he podido dormir. Las horas pasan como si tuvieran púas, hiriéndome de a poco con cada noticia, cada comentario, cada amenaza que llega al celular sin descanso. Cada vez que cierro los ojos, veo titulares, insultos, la cara de Vanessa llorando como una actriz de teatro barato, y la mía distorsionada, acompañada de frases como “la rompe hogares”, “la ladrona arrepentida”, “la mujer que destruyó a una familia”.
El pent-house está en penumbras, y aunque Derek s