CAPÍTULO 111: ENTRE EL AGUA Y LA FURIA
Derek
La oscuridad es espesa en esta parte del camino. Las luces del auto apenas cortan la neblina y mi pecho pesa más con cada kilómetro. Maddison no contesta, no aparece. El mensaje de Jonathan retumba en mi cabeza. Me dijo que tenía un mal presentimiento, que ella no había vuelto a comunicarse desde que salió a investigar. Maldita sea… sabía que haría algo así, sabía que iría sola, pero aun sabiéndolo… me siento igual de inútil.
Los árboles se cierran a