Voy a buscar algo de alcohol en el botiquín de primeros auxilios", dije mientras me dirigía hacia el armario designado para tales situaciones. Con cuidado, seleccioné el frasco de alcohol, desenroscando la tapa con un ligero chasquido. Un olor agudo llenó el aire cuando vertí unas cuantas gotas en el pequeño gotero, asegurándome de que estuviera suficientemente lleno para nuestros propósitos. Con el gotero listo, volví hacia mi compañero y con voz firme añadí: "Lo siguiente que vamos a usar ser