—¿Pero crees que sea posible lo que dices? —Escucho cómo esos hombres hablan y yo, la única mujer, escuchando.
—Te lo aseguro, que sí es posible. —Pues yo sigo sin entender. Pero todo esto me molesta; siento que soy invisible porque nadie me hace caso.
—Hey, ¿me pueden explicar qué hacen ustedes aquí? —Veo a Burak y a Marcus.
—Hola, Bela —me saluda Marcus.
—Creo que ese hola ya llegó tarde —le respondo algo molesta.
—Lo siento, mi Lari, pero ellos están aquí para ayudarnos. —Ahora sí, no c