Salgo de mi casa con paraguas en mano, lo busco por todas partes, en cada rincón oscuro en el que pueda encontrarse, escondido y aislado del mundo que lo rodea, me desespero al no hallar ni un pequeño rastro de él, la lluvia me impide ver muy lejos, la noche es pesada y mis pies se encuentran bajo agua. Una figura tambaleante se hace visible ante mi campo de visión, lleva una botella en la mano y al reconocerlo corro hacia él con el corazón acelerado.
—¿Donde estabas? —pregunto alzando un poco