Me miré en el espejo, mis mejillas se encontraban ligeramente rojas y mi corazón aún latía a gran velocidad, mis manos y piernas temblaban debido a la adrenalina, mis ojos brillantes se volvieron hacia la persona tumbada en la cama, su sonrisa era enorme, satisfecho y más que feliz, fumando un cigarrillo y dejando ir el humo suavemente, de esa forma se veía aún más atractivo que de costumbre, creo que contemplarlo después de estar ciegos por la pasión y la locura se había convertido en mi cosa