Abrí los ojos encontrándome en mi habitación, había tenido un sueño demasiado largo y extraño, tan real que aún me causaba escalofríos, sentí un calor conocido en mi espalda, sus brazos me apretaban con fuerza desde mi cintura, me acurruco con gusto, en ese momento me sentía tranquilo al tenerlo a mi lado, a los pocos minutos Dean se separó de mí, sin querer que se alejara lo llamé a la cama, pero sus respuestas extrañas me hicieron volverme a verlo con confusión.
De la nada se estaba confesa