Desde mi ventana podías ver con total perfección el amanecer, como el sol se hacía notar con lentitud y poder através los edificios para entrar con fuerza en mi habitación. Dejé ir un sonoro suspiro mirando al techo, a esa hora lo más entretenido en mi habitación era la luz colgante que parecía poder caer sobre mí en cualquier momento, desgraciadamente no fue así, estaba bastante bien atornillada. Girando a un lado observé su rostro pacífico, dormía tan tranquilo que me provocaba cierto grado d