Me miré en el espejo y sonreí,mi cabello estaba perfectamente peinado hacia atrás,el anillo colgando en el collar de mi cuello posaba con suavidad sobre el blanco traje que vestía,mis nervios estaban a flor de piel y por alguna extraña razón el miedo se había atorado en mi garganta.
Me miraba en el espejo sonriendo a cada segundo,estaba tenso y se notaba en demasía,una voz a mis espaldas llamó a mi nombre.
—Mathéo ¿estás listo?—miré a mi madre con una mueca.—¿Qué sucede cariño?—se acercó a mi