—Hijo ¿te encuentras bien?—Mi madre se acercó a mi con cara preocupada.
Dejé ir un suspiro negando,con todo lo de Adeline más Methéo mi mente se encontraba fuera de mí,quería echarme a llorar en brazos de la mujer que me dió la vida,estaba tan preocupado por esos cuatro seres vivos que estaban a mi cuidado, no sabía si estaba haciendo las cosas bien o mal,si las decisiones que estaba tomando iban por un camino correcto.
Tenía miedo de arruinar la vida de mis hijos y de la persona que amaba.
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