Por la mañana me despierto al escuchar el sonido de alguien tocando la puerta, mientras que cuando abro mis ojos, me doy cuenta que todo está a oscuras. Las ventanas estaban cerras, obstruyendo la luz del sol en la habitación. Cansada por la noche anterior, solo murmure:
—Adelante. —La puerta se abre dejando entrar un poco de luz a la habitación, viendo entrar a una sombra negra que se aclara, cuando esa persona abre las ventanas junto con las persianas. De inmediato me quedo ciega por los rayo