El estado de Emma había empeorado desde la mañana, y Carmen decidió quedarse en el hospital para acompañar a su abuela aunque la anciana le dijo que se fuera a casa.
"Has estado en el hospital por dos días. Mírate, te ves pálida. No te ves saludable, Carmen. Deberías ir a casa."
"No, abuela, no quiero ir a casa. Quiero estar aquí hasta que mi mamá despierte del coma," insistió Carmen.
Las dos se sentaron frente a la sala de cuidados intensivos donde Emma estaba siendo tratada, los ojos de Carme