—Hasta luego, Dr. Leonel. Gracias por traerme —dijo Carmen con un guiño.
—Espera, ¿no quieres que entre? —preguntó Leonel.
—¿Por qué? ¿Necesitas algo? —respondió Carmen.
—¿Qué?
—Yo también soy cliente aquí, ¿sabes? No te voy a molestar mientras compras. Leonel se dio cuenta de que ella intentaba deshacerse de él, así que preparó una excusa.
Carmen se sintió un poco molesta, pero ¿qué podía hacer? Leonel le había prestado su tarjeta de crédito. Lo menos que podía hacer era ser amable. Extendió l