Expectante, sonrío satisfecha y emocionada viendo los documentos firmados que sostienen mis manos, necesito celebrarlo, ¡traigan licor y putas para todos!.
Es lo que desearía gritar pero no puedo hacerlo, estamos en un restaurante cinco estrellas Michelin y no en una taberna de Vikingos.
—Te imagino dando saltitos de felicidad—indica Diana, sorbiendo un poco de su vino—o ¿aún no le desbloqueas ese nivel ruso?—se mofa de él quien niega ante su comentario
—No vas a escapar de ella nunca—indica s