Capítulo XXXI. Los celos durmientes de Perseo se despiertan.
Ruyman.
- “Señor la policía ya se lo ha llevado, su mujer se había presentado con su abogado en comisaria, y allí mismo le hizo firmar el divorcio, mañana saldrá en la noticias, se está investigando todo el caso, ha sido detenido también su ayudante, al parecer, él le proporcionaba las mujeres para su atrocidades. También se ha visto afectado, el “negocio” de la familia Marchetti, ya la policía ha descubierto que al menos tres de sus víctimas fueron vendidas. Aunque esto se mantiene en absoluto