Grayson
El corazón me latía descontrolado, como si quisiera salírseme del pecho. El sudor me corría por la frente y empapaba el nacimiento del cabello. Tenía los puños tan apretados que me dolían, pero no podía aflojarlos.
El sonido de las puertas del ascensor al cerrarse resonó por todo el restaurante. Solo entonces pude respirar.
Me incliné y me aferré al borde de la mesa con ambas manos para evitar que las piernas me fallaran. Imposible. La cabeza me daba vueltas; los pensamientos se atropell