Apollo
En cuanto pronuncié su nombre, la sala quedó en silencio.
Padre e hijo me miraron pasmados, como si acabara de hablar en un idioma desconocido, y trataron de asimilar mis palabras. No aparté la mirada ni cambié de expresión ante su desconcierto.
Grayson rompió por fin el silencio.
—¿Qué...?
Antes de que pudiera decir algo más, Charles salió de su estupor. Apartó a su padre de un empujón y el hombre trastabilló, sorprendido por la inesperada fuerza de su hijo. Charles avanzó hacia mí hecho