Grace
Estaba jodida. Era grande, mucho más de lo que creía.
Claro, ya sabía que la tenía gruesa, pero verla y tenerla dentro de mí era distinto, sobre todo cuando me la metí entre los labios. Pensaba que podría con ella. Me repetía que sí. Pero en cuanto se deslizó entre mis labios, la realidad me golpeó. Era demasiado grande. No podía con ella.
Su verga me abrió la boca y me llenó hasta hacer que me doliera la mandíbula. Mis labios se tensaron alrededor de ella y mi lengua apenas soportó su pes