Grace
Hay algo que mi madre solía repetirme todo el tiempo.
—Grace, los hombres dominan este mundo. ¿Sabes por qué? Porque, si un hombre y una mujer hacen algo malo, casi siempre culpan a la mujer. Por eso, lo mejor que puedes hacer en la vida es obedecer o afrontar las consecuencias. Basta un error para que pierdas toda tu reputación.
Incluso entonces, de pie en el ascensor con el corazón en la garganta, aquellas palabras resonaban con más fuerza que nunca. No sabía por qué volvían a mí en ese