LAYLA:
Cómo había dicho mi tía Chiara, a primera hora estaba junto a mi tío y el mago Birk.
—¡Birk!
Exclamo emocionada y me lanzo a sus brazos.
—Pequeña Layla, es un gusto saber que estás bien.
Dice con el mismo entusiasmo y sonrío feliz.
Observo como Birk dirige su mirada detrás de mí, y yo hago lo mismo dándome cuenta que Damián nos observa con el ceño fruncido.
—Tan bien es un gusto verte vampiro… Aunque no lo recuerdas.
Dice con un suspiro y toma asiento con los demás.
—¿Quién es?
Me susurr