LAYLA:
Dan y yo caminamos hacia el cuarto del motel más cercano y nos miramos con complicidad mientras pedimos la habitación.
—Aquí tienen, habitación número diez.
Habla la señora con evidente fastidio y Dan toma las llaves al igual que una de mis manos y me arrastra tras él.
Juntos subimos el ascensor y sin esperarmelo sus brazos me acorralan y su boca baja a mis labios devorandolos con ganas.
—Me gusta tu cuerpo.
Me susurra acariciando mi cuerpo mientras me paga a él.
Me separo de él cuando e