Apoyé la cabeza en la cabecera, tratando de recuperar el aliento, sin saber qué decir a eso. Placer, intenso, sin palabras, maravilloso... ¿No hay tiempo para un condón?
- Vale, la primera vez fue un accidente... ¿Y ahora? preguntó, riendo.
- Ahora no sé... Puede que no me haya acordado... ¿Y tú?
- Puede que haya querido correrme dentro de ti, Bárbara...
Aparté la cabeza de la pared, escuchando los latidos de mi corazón. Mi cara estaba caliente y podía sentir que mi cuerpo empezaba a sudar lige