Eran las seis de la tarde cuando sonó mi celular. Me había quedado dormido y Ben estaba acostado a mi lado, babeando, estaba tan muerto.
Me levanté y saqué el dispositivo de mi bolso. Leo en la pantalla “Mayor desclasificado” y sonrío:
- Oye. - dije, ya necesitando una cuchara.
- ¿Te gustaron las bragas?
- Bueno, cómo puedo decir... Se ven un poco pequeños.
- Así me gusta. Todavía me quedan ocho para mi colección. Tomaré uno por uno y haré lo que tanto te gusta cada vez. – Podía imaginar su mir