34
Inmediatamente.
No me molesto en fingir que estoy aquí por algo sagrado. A estas alturas, creo que hasta los ángeles de esta iglesia se han dado por vencidos conmigo. Quizás eso es lo que hace que todo esto sea tan emocionante. O quizás sea simplemente que Gabriel sigue esforzándose tanto, como si una charla o una oración más pudieran frenar lo que está surgiendo entre nosotros. Casi deseo que lo consiga, pero solo casi.
Me digo a mí misma que voy a terapia porque necesito “orientación”. La