- DANTE -
Me sacaron de la celda y me metieron en una habitación oscura.
Uno de sus hombres se acercó a mí por la espalda y me clavo una daga que saco rápidamente, grite de dolor.
- No sufras, te recuperaras. No es de plata. No puedo permitirme acabar contigo tan rápidamente.
Cancervero me quito las cadenas de plata, mis muñecas estaban llenas de quemaduras.
Entre los dos hombres me llevaron a dos correas de cuero que colgaban del techo, cogieron mis brazos y los levantaron, colocando cada uno