Mundo ficciónIniciar sesiónLas semanas que transcurrieron luego de la partida de Adal, fueron quizá, las más valiosas de mi larga espera. Yo estaba radiante y pasé de ser una mujer tímida y callada, a una mujer alegre y desenvuelta. Mi amor era correspondido y mis días de duda al fin habían terminado. Me sentía de muy buen humor y a menudo bromeaba con las mujeres de la cocina y los muchachos del clan. Incluso, aquella navidad, tía Amanda me permitió pasar







