Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe sobresalté cuando me pareció oír su risa sarcástica y demencial, cosa de mi imaginación, obviamente. No fui capaz de entrar, como no fui capaz nunca de enfrentarla como se lo merecía. Entonces, miré la escalera que había subido y bajado un millón de veces cuando era niña. Descendí y casi sin pensarlo, entré en la habitación que algún día fue mía. Volví a mi niñez. L







