Capitulo 17. Tokio
Luego de lo de la ventana, él le dijo que tenía hambre y que prepararía algo de de comer y para ser honestos, su estómago gruñía.
— ¿Vas a cocinar para mí ? — preguntó ella con una sonrisa sardónica luego de acomodarse la ropa. Aún estaban en la habitación.
Él estaba despeinado, tenía la camisa abierta en el cuello y su pantalón de traje todavía. Sonrió inocente y parecía mucho más joven de lo que realmente era.
— Te voy a hacer mis famosos macarrones con queso — dijo triunfante y se dirigió a l