43. Escape sutil
Leonora
Con su bolso en mano se bajó del auto junto a Anya, su amiga la había llevado a aquel hotel con la premisa de que estaría más segura en un lugar en el que nadie podría imaginarse que se estaba ocultando. Y aunque estaba segura de que Anya tenía razón, no se sentía del todo bien con quedarse en aquel hotel. El ambiente era extraño, las personas ocultaban su rostro con vergüenza, algo que no le sorprendía, y los pasillos estaba completamente vacíos a pesar de que las habitaciones estaban