Mi corazón late apresurado, aunque los segundos siguen pasando lentamente.
Isabella
Organizo el traslado de mi papá a mi nueva casa, insistió en que nos quedáramos en la casa familiar, pero yo no puedo. Sus paredes me asfixian y siento que el techo se me viene encima, no podría vivir en paz aquí. Además, estoy convencida de que los recuerdos aceleran su condición. Por otro lado, la casa en la que vivo es de una sola planta, con espacios y entradas amplias que le van a facilitar la movilidad.
—S