Damián Feldman
A las afueras de la comisaría estaba toda la familia de Amelie, esperándola como si aquel instante fuera una resurrección. Todos estaban listos para verla recobrar su libertad. Y cuando digo todos, incluyo al pequeño Joseph, ese niño que cargaban con tanto cuidado y orgullo, el único varón de la familia Manson.
Desde lejos podía contemplarlo, pero la ansiedad me carcomía el pecho. No había tenido oportunidad de acercarme a él, de sostenerlo, de sentirlo mío. Y el simple hecho de