Blake dirigió su mirada fría y arrebatadora hacia su amigo. ¿Por qué no le extrañaba lo que Patrick le estaba diciendo? Huir de él, era una actitud típica en Madelaine. Pero esta vez, no la perseguiría. Esta vez, dejaría que se fuera.
El mejor lugar en donde podía estar era bajo la protección del conde. Él sabría bien que hacer y como cuidarla.
— Es mejor así —dijo Blake, tragándose su orgullo y dolor—, nada queda aquí para ella. Se merece una segunda oportunidad y nada mejor que empezar