El conde estaba furioso. Todo había llegado muy lejos. Una cosa eran los rumores, y otra muy distinta era todo lo que se había publicado sobre Blake. Fueran o no verdad, aquello manchaba el buen nombre de su familia, y, sobre todo, dañaba enormemente la figura de Blake, a quien él apreciaba profundamente.
—Creo que David ya ha sobrepasado todos los límites. Esto que ha hecho es inconcebible. En su afán por destruir a Blake, está destruyendo a Maddie también. ¿Acaso no se da cuenta? —exclamó co