David se detuvo en seco, forzando una sonrisa para disimular el torbellino de emociones que lo dominaba. Roger Morgan, su viejo amigo, pero también el mejor amigo de Maddie se acercaba con su característico entusiasmo, acompañado de Gloria, quien lo saludó con una sonrisa que no alcanzaba a esconder su curiosidad.
_ Roger, Gloria. Qué sorpresa verlos aquí _dijo David, estrechando la mano de Roger con firmeza, mientras hacía una leve inclinación de cabeza hacia Gloria.
_ ¡Sorpresa la nuestra