Debo admitir que todavía me siento algo sorprendido, aun así, estoy feliz por el paso tan importante que han decidido dar Liz y Alex. Luego de tanto por lo que han pasado, es justo para ellos que al fin hoy se entreguen por completo.
Es una boda sencilla y pequeña, donde solo nos encontramos los más cercanos de Alex y los padres y hermanos de Liz, pero no deja de ser bonita.
Alex se ve rebosante de felicidad, no ha dejado de hablar y pasarse las manos por su cabello en un acto que reflejan sus