Eva retornó a las carpas con la nariz y la ceja lastimadas, con una nueva magulladura y el honor intacto. Estaba feliz a pesar del dolor y del enfrentamiento, había ganado incluso en ese enfrentamiento que tuvo a solas con su vieja enemiga. Lilia no se preocupaba por el pasado, poco le importaba todo ese sufrimiento que le habían hecho vivir.
Eva si lo recordaba, a cada golpe y a cada insulto, eran memorias grabadas en su piel y en su mente, como si fuera un mantra que no podía soltar para guia