Astor regresó al campamento ni bien vio todo lo que le podía servir, con la información atascada en su garganta. Al narrar todo lo sucedido, las miradas del resto de su manada comenzaron a albergar demasiada preocupación. La intranquilidad y la desconfianza se hacían cada vez más presentes. Era un movimiento extraño por parte del rey.
—Entonces el presentimiento era real. —dijo Gale, gruñendo, su lobo le pedía sangre por traición, se sentía vilmente engañado.
—No pensemos ni actuemos antes de t