(Narra Eva)
Tomé aire mientras caminábamos, Lucy se aferraba a mi con fuerza, buscaba esa estabilidad que necesitábamos tanto. Nadie podía protegernos, me decía a mi misma, teníamos que abrir ese camino.
Las tropas del rey parecían un mal chiste, en comparación con las que contaba actualmente Louis. Las diferencias eran rotundamente aplastantes, cuando nos vieran llegar nos repelerían como a moscas y nos aplastarían. Debía suceder prácticamente un milagro para que pudiéramos llegar hasta Louis