(Narra Seth)
El silencio en las celdas era algo apreciable con el pasar de los días. Los guardias gritaban tanto y siempre tenían una estrategia nueva para torturarme. Al menos a mí, porque Astor no parecía afectarse por nada.
Trataba de hablarle para que escuchara una voz del mundo real. Tenía que despertar a tiempo para su ejecución, era de vital importancia que así fuera. Quedaba poco tiempo, confiaba en que el preparado de Ciro fuera eficaz y nos diera una ventaja sobre toda la caballería q