En la prisión, Ruth maldecía a Eva en todos los idiomas que conocía, ella era la culpable de todo. La habían traicionado demasiadas veces, incluso su amante el cual creía que la amaba. Todo era falso, el príncipe la había entregado y dejado sola, ella era la madre de su hijo y eso ahora poco le importaba. Lo vio entrar en su celda con un plato de comida humeante, a simple vista parecía un guisado de carne con algunas papas.
—Vete. —le dijo, con su cabello enmarañado y el rostro con ojeras, se v