(Narra Ciro)
El bosque contemplaba una profunda oscuridad. El aroma de la muerte hacía que mi olfato se confundiera ampliamente y debía ser más listo que eso. Pegué mi nariz al suelo mientras corría, buscando el rastro de Teo. Él debía estar en este bosque, era la única manera de que Maya no enloqueciera por su perdida.
En el fondo tenía miedo de encontrarlo muerto, los soldados de Louis podían estar vigilando de cerca y un cachorro de lobo no sería difícil de vencer, lo matarían antes siquiera