—Debes escucharme, yo iba a decirte la verdad cuando llegara el momento. —empezó a decir Astor, con los ojos llenos de lágrimas. —Necesitaba que estuviéramos tranquilos…
—Entonces esperarías a que nos casáramos para confesar tu crimen. Eso es más cruel todavía de lo que me imaginaba. —solté, con rabia.
—Lo siento, estoy consciente de que actué mal, es que era tan feliz a tu lado… Sabía que era un acto egoísta. Porque yo te quería para mí para siempre… —Astor negó con la cabeza. —No fue justo pa