Al escuchar las palabras de Felipe, sentí como me ahogaba lentamente, como si me hubiera sumergido en unas aguas demasiado profundas para intentar nadar hacia la superficie. No había sido justo en lo más mínimo y esa impotencia me hacía querer gritar.
El relato era cierto, todo coincidía y Felipe tenía la prueba del rey incluso escrita.
Astor había sido el hombre que asesinó a sangre fría a mi querido Daren. Eso era tan terrible que no pude más que llorar desconsolada en el suelo.
—Siento ser y