Punto de vista de Lila
Me desperté mal.
No el típico mal de despertarse aturdida y enredada en las sábanas. Este era más profundo. Como si alguien hubiera bajado el volumen del mundo y subido demasiado los colores. El techo giraba en círculos lentos y perezosos aunque yo estaba quieta. La piel me quedaba demasiado estrecha, demasiado caliente, como si me hubiera dormido bajo una lámpara solar. El rubí en mi dedo latía al ritmo de mi pulso, un dolor lento y constante que parecía vivo, como si