Punto de vista de Leander
El trayecto hasta la antigua hacienda se sintió más largo que cuarenta minutos.
Se sintió como toda una vida, una vida estirada hasta el límite y deshilachándose por los bordes, cada segundo arañándome la paciencia, el aliento, la cordura.
La lluvia aporreaba el parabrisas, cada gota un recordatorio de la tormenta que llevaba dentro, ruidosa y feroz, reflejo del caos que me devoraba bajo la piel. La cara de Cassian no dejaba de aparecer ante mis ojos: esa sonrisa per