Magnus escuchó atento y no se atrevió a decir nada, después de todo, ella parecía tener toda la razón en lo que decía y no quiso entrar en una discusión que claramente no podía ganar.
Tampoco se movió un ápice ni la interrumpió, dejó que se desahogara como mejor le pareció y porque en la mirada colérica de Tessa podía ver el resentimiento y todo aquello que llevaba cargando desde hacía tiempo.
—¿Sabes lo miserable que ha sido toda esta situación para mí? —susurró Tessa y en su voz había algo qu