Magnus observó el cuerpo de Tessa desmoronarse. Por un instante se quedó pensativo, sabiendo que apenas un minuto antes ella estaba discutiendo con él y al siguiente estaba en el piso.
No necesitó verla para saber lo que pasaría. Tampoco la vio tambalearse, algo dentro de él se disparó hacia ella como si una cuerda invisible lo hubiese jalado.
La vio tambalearse y caer.
—¡Tessa! —exclamó antes de apresurarse a ir por ella.
Magnus no podía definir la sensación que lo embargó cuando vio el cuerpo