Capítulo 93. El peligroso canto de la Sirena
Victoria cerró la laptop de Stefan sin cerrar el archivo.
Sus manos temblaban y su corazón iba a salirse del pecho.
Victoria entendió lo que ocurría.
—Michael hizo este vídeo el día que me dejó en Venezuela —las lágrimas acudieron a su rostro. Verlo lo hizo definitivo.
—Michael murió —las lágrimas de Victoria mancharon su rostro, ya sospechaba que podía haber muerto, pero el video lo hacía real—. Por esta maldita guerra, todo por la ambición de un hombre que desgració tantas vidas.