LEON
Pocas veces en la vida cometo errores, me educaron para ser el líder de una organización sanguinaria, una que no perdona fallos. Y este es uno de ellos. Rysa Botticelli es el número que no encaja en la ecuación, la línea que no debí romper. Ella es apenas una niña ante los ojos de muchos, incluso ante mis ojos, y, sin embargo, aquí estoy, besándola con rabia.
«Maldito juego, me está cansando»
Mis labios se apoderan de los suyos con una fuerza que la deja sin aliento. Hundo mis dientes en